lunes, marzo 23, 2009

ASIAN FILM AWARDS 2009


Mejor película:

Tokyo Sonata

Mejor director:

Hirokazu Kore-eda (Still Walking)

Mejor guión:

Kiyoshi Kurosawa, Max Mannix y Sachiko Tanaka (Tokyo Sonata)

Mejor actriz:

Zhou Xun (La ecuación del amor y la muerte)

Mejor actor:

Masahiro Motoki (Departures)

Mejor actriz de reparto:

Gina Pareño (Service)

Mejor actor de reparto:

Jung Woo-sung (The Good, the Bad, the Weird)

Mejor actor novel:

Yu Shao-qun (Forever Enthralled)

Mejor fotografía:

Jola Dylewska (Tulpan)

Mejor diseño de producción:

Daniel Lee (Three Kingdoms: Resurrection of the Dragon)

Mejor compositor:

Joe Hisaishi (Ponyo on the Cliff by the Sea)

Mejor montaje:

Kim Sun-min (The Chaser)

Mejores efectos visuales:

Craig Hayes (Red Cliff)

sábado, marzo 22, 2008

CHINA [EP.1]
ANTONIO RAMOS, REN QINGTAI Y 103 AÑOS DE CINE CHINO

La historia del Séptimo Arte, inabarcable y prolija, se encuentra repleta de anécdotas y sucesos realmente curiosos y uno de ellos es, sin duda alguna, el que sitúa a un español como pionero de la exhibición cinematográfica en China. Militar llegado a Filipinas a causa de la insurrección, Antonio Ramos fue después contratado como operador de cine e importó y proyectó películas comercializadas por los hermanos Lumière en la ex-colonia española antes de emigrar a Shangai y crear el primer emporio comercial que diera lugar al nacimiento del cine chino. En 1903 y utilizando los bajos de una tienda de té, Ramos comenzó las proyecciones y el éxito obtenido le condujo a inaugurar la primera sala de cine en Shangai, el Vitoria. Ahí queda eso.


El Daguanlou

Poco o nada parece haberse escrito en la lengua de Cervantes al respecto del Sr. Ramos y las dificultades orientativas de las que a menudo adolecen las grandes metrópolis asiáticas impidieron también que en nuestra pasada (y primera) visita a China nos decidiéramos a indagar en profundidad tan interesante hecho histórico pero, a falta de Antonio Ramos y el cine Vitoria, nos alegramos de darnos de bruces en Beijing con el Daguanlou, la primera sala de cine de China, ahora reconvertida en templo cinéfilo en memoria de su fundador, Ren Qingtai.

'Deseo, Peligro' y 'Brothers' figuraban en la cartelera de noviembre 2007

Exitoso empresario nacido en Shenyang, Ren Qingtai estudió fotografía en Japón antes de crear el primer estudio fotográfico en Beijing en 1892, el Fengtai Photo Studio. Interesado en extremo por el cine y motivado por la necesidad de acercarlo a la realidad local, Ren pasó a convertirse en el primer realizador de cine en China al rodar en 1905 una pieza de corta duración que mostraba tres escenas de la popular ópera ‘Dingjun Mountain’. Acababa de nacer el cine chino. Los estudios Fengtai siguieron rodando películas sobre la ópera de Beijing y Ren abrió el Daguanlou Shadow Play Theatre, la primera sala de cine de China que también destacó por ser la primera en permitir a hombres y mujeres sentarse juntos y por proyectar el primer film en 3D.

Destruida parcialmente por el fuego en 1976, el Daguanlou se encuentra ahora renovado por completo y se complementa con un agradable café (The Old Cinema Cafe) que funciona a modo de museo con docenas y docenas de fotografías, documentos y todo tipo de material cinematográfico adornando su paredes y corredores y que no olvida guardar un lugar destacado para su fundador, Ren Qingtai, cuya biografía se encuentra labrada en piedra a ambos lados de la entrada principal.

Si el Daguanlou fue o no realmente la primera sala de cine de China es lo menos (pudiera haber sido el citado Vitoria) lo importante es saber que si paseas por la calle Dashanlan, en el número 36 puedes tomarte un delicioso café y a la vez descubrir un pedazo de historia cinematográfica china.

viernes, agosto 24, 2007

HELL ON JAPAN. SEGUNDA PARTE
CINES DE BARRIO
La parte vieja de Osaka es toda una atracción turística y el visitante más curioso podrá disfrutar de los numerosos cines de barrio que dedican su cartelera a los éxitos de ayer y hoy del subgénero pinku y yakuza. La práctica habitual es cuanto al cine erótico parece ser la de proyectar una película vieja como si fuera nueva, con nuevo título y póster.

En la foto 4 puedes ver una extraña doble sesión de Vidocq junto a un softcore cualquiera y en el cine de la foto 3 estrenaban Frágiles de Jaume Balagueró la última vez que nos pasamos por ahí...



domingo, julio 08, 2007

HELL ON JAPAN PT.1

Como últimamente las cosas del trabajo me tienen más ocupado que de costumbre, creo que lo más indicado es dejarles posteadas unas cuantas fotos curiosas de nuestras visitas a Japolandia durante estos dos últimos años. La primera tanda la dedicamos al cosplay (ya saben, esa manía de los mangakas fetichistas por vestirse igualitos que sus héroes del cómic –crossdresser galore-) y una rápida visita a un sexshop de Kioto (por cierto, antes de hacer las fotos recomendamos que se aseguren que no confunden “can’t” por “can”...).
No se preocupen que habrá más...

Vamos con los sexshops...
Tokio se encuentra plagado de sótanos y pisos dedicados al mundo del DVD Triple X y demás juguetitos para adultos. Algunos auténticos zulos de poco más de 20 metros cuadrados, otros de varios pisos, y todos ellos con millones de deuvedés organizados por categorías. Eso sí, el pixelado es norma habitual y nadie se explica como en la era de internet todavía logran vender un churro cuando lo que es ‘verse’, se ve bien poco...
En fin, ahí van unas cuantas fotos conseguidas de manera clandestina de un peculiar sexshop de Kioto (creemos recordar) que en su planta calle parecía una librería común y corriente. Sorpresa, sorpresa... Las siguientes plantas eran de los más divertido...




A transformarse toca...
Lo del cosplay ya empieza a ser harto conocido por nuestra tierra gracias a los festivales de manga pero en Japón se vive de forma extrema. No es raro encontrar tiendas especializadas en ello, aficionados disfrazados de 'Sailor Moon' o mozuelas vestidas de camarera francesa repartiendo flyers del restaurante o café-cosplayer en el que trabajan.


Volvemos en un par de días con un repaso de los cines pinku de Osaka...

lunes, mayo 21, 2007

POLANSKI Y EL ARDOR

"It's a shame to have such poor questions, such empty questions... And I think that it's really the computer which has brought you down to this level. You're no longer interested in what's going on in the cinema."


Nos desayunamos esta misma mañana (21 de mayo) con el cabreo, otro, de Roman Polanski en Cannes. El escenario fue el de una rueda de prensa en la que participaron algunos de los directores seleccionados para celebrar el 60 aniversario del festival galo con la película conjunta Chacun son cinéma. El autor de Le locataire, cuyas declaraciones han sido extractadas en un artículo de La Vanguardia, decidió abandonar la rueda no sin antes haber mostrado su malestar por una prensa apática que pierde de nuevo la oportunidad de abrir un diálogo original y se contenta con formular ‘cuestiones vacías’ y, ya de paso, acusar directamente a las nuevas tecnologías que han convertido a los periodistas en ‘meros portadores de noticias’.
Entendiendo que un profesional suele guardar las preguntas interesantes para una futurible entrevista particular y que las ruedas de prensa se suelen saldar con preguntas de cajón, no podemos estar más de acuerdo con el irascible francopolaco al destapar la caja de los truenos y poner el dedo en la llaga de un problema que yo extrapolaría a los logros y las miserias de la mal llamada red global.

Apenas unos días antes y haciendo caso de la recomendación de un conocido, el que subscribe estas líneas visitó una página web en castellano a la que habían calificado de ‘muy original’. La decepción fue mayúscula al comprobar que se trataba de la enésima trascripción de una web anglosajona de la que copiaba formato, noticias y hasta hacía uso de un título similar. No es un hecho aislado ni mucho menos en la red mundial y menos todavía en la que utiliza la lengua de Cervantes.

La red en castellano ha encontrado su razón de ser en la traducción sistemática de contenidos y formatos anglosajones sin decidirse, salvo en honrosas excepciones, a aportar un gramo de originalidad. Las noticias se repiten hasta la nausea, utilizan las mismas y poco variadas fuentes y parece haberse entablado una competición por ver quién es más rápido en traducirlas sin pararse a pensar qué interés tiene el hacerlo en un mundo en el que el uso del inglés se ha hecho, mal que nos pese, imprescindible. Un mal que también afecta, cómo no, a la prensa escrita.

Nadie en su sano juicio renegaría hoy en día de los nuevos adelantos tecnológicos pero tampoco negaría que han creado una nueva forma de periodista, el (pseudo) profesional que ya no tiene que acumular conocimientos, ni ir al cine, ni aumentar su biblioteca, para expresar una opinión redundante, rellenar unos folios e incluso escribir un libro. Con capacidad de síntesis, adsl y unas horas en la red cualquier encargo está finiquitado y hasta pareces una eminencia en el campo a tratar. Lo pueden comprobar en su librería más cercana y en internet, día sí, día también.

Con toda seguridad Polanski no se habrá cabreado por esto pero su pataleta me ha venido muy bien para despacharme a gusto. Que uno también se levanta a veces con el pie que no toca...

martes, mayo 15, 2007

JAPÓN BAJO EL TERROR DEL MONSTRUO

Veintiocho películas y cincuenta años destrozando maquetas han convertido a Godzilla, el gigante verde surgido de la radiación atómica, en la piedra angular del kaiju eiga y uno de los iconos más importantes de la cultura pop universal. Toho decidió jubilar en el 2004 a su emblemática criatura como consecuencia de su cincuenta aniversario (Godzilla Final Wars, de Ryhuei Kitamura), una triste decisión que nos llevó el año pasado a rendirle un postrero homenaje visitando la estatua que la compañía mantiene en el barrio de Ginza, relativamente cerca de paradas turísticas como el Palacio Imperial o el edificio Sony aunque un poquito escondida entre los edificios colindantes.

Larga vida al rey de los monstruos!

domingo, mayo 13, 2007

EL RACISMO ES IGNORANCIA

No entraba dentro de mis propósitos hacer comentarios políticos o sociales pero algunos acontecimientos sucedidos recientemente en Barcelona exigen posicionamientos claros, aunque sea desde un blog como este. Estoy hablando en concreto de esas ‘movilizaciones ciudadanas’ en contra de los negocios regentados por ciudadanos chinos.

Según estos individuos, que siempre niegan ser racistas, no se puede aguantar que, textualmente, estén acabando con los negocios tradicionales, lo compren todo, arruinen la industria textil y no den trabajo a los españoles. Es obvio que el racismo, la envidia y la ignorancia se esconde tras estas manifestaciones. Así lo demuestran día tras día quienes se niegan a preguntarse quién es el que vende, porqué y qué mal hacen unos negocios que no crean problema alguno de orden público como sí hacen los bares, restaurantes, discotecas y clubs de alterne.

Alguno, en un alarde de cosmopolitismo palurdo, se atreve a esgrimir que ‘esto se está convirtiendo en un Chinatown’, como si eso fuera algo negativo. Qué más quisiéramos algunos que tener en Barcelona un Chinatown como el que existe en los países anglosajones, fuente de ingresos turísticos e intercambio cultural. Otros, igualmente iluminados, dicen no tener nada en contra de ellos pero que ‘mejor se vayan a otro barrio’. Eso sí, que se quede alguna tienda de todo a cien y un par de zapaterías de esas baratas que nos vienen muy bien. De asco, oiga.

Barcelona sufre desde hace tiempo de una invasión de cafeterías usamericanas y nadie dice nada, por no hablar de esa industria textil que ‘se encuentra arruinada’ pero que no para de abrir nuevos comercios en las zonas más caras de la ciudad (y no son chinos, se trata del monopolio gallego!).

¿Qué es pues lo que les enrabia? Ni más ni menos, que sean chinos. Sus familiares (propietarios catalanes) venden los negocios al doble de precio y luego envían a sus hijos a la calle a protestar, igual que sucedió en Elche con las naves zapateras, una hipocresía ombliguista y profundamente racista que ciega los ojos a la ciudadanía menos dispuesta a utilizar el cerebro y facilita el juego a los medios de desinformación del estado.

Cuando las empresas españolas han hecho el ‘agosto’ en Asia, fabricando, importando y comprando materiales a precios de risa no había quejas pero claro, que intenten saltarse intermediarios y vengan aquí no se puede permitir.
¿No quieren comercio libre y capitalismo salvaje?... Pues toma dos tazas.

Señores, hay otros problemas más graves como el dinero negro y la especulación inmobiliaria y eso no atañe sólo a los ciudadanos chinos, también a los catalanes de siempre, a bancos, inmobiliarias, especuladores, politiquillos, alcaldes de cualquier ciudad costera del país y a los que han traducido pesetas a euros sin asomo de vergüenza. Lean, viajen y piensen, aunque sea por una vez. Y cuando lo hayan hecho, vayan a votar, antes no (aunque puede que después les parezca todo tan repugnante que decidan pasar de todo).

PD_Las fotos que acompañan el post son del Chinatown de San Francisco, a algunos nos encantaría tener algo así en esa Barcelona plural que nos cuentan pero que no vemos.